
Un documento del hielo en retirada y la fuerza bruta del Atlántico Norte.
El proyecto empezó como un registro visual del retroceso del glaciar y terminó siendo una lección de escala: uno nunca es tan pequeño como frente a una lengua de hielo de veinte kilómetros.
Dormí en el coche cuatro noches. El viento no paró ni una sola de ellas.
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Salar de Uyuni, Bolivia · 2022
